21/6/13

Mirar al otro como si fuera la primera vez...



En la recopilación de “Cartas a las Escuelas”, encontramos una valiosa pregunta hecha a Jiddu Krishnamurti:

      - “¿Cuál considera usted que es una de las cosas más importantes en la vida? (…)
 K: - Tal vez sea éste el arte de vivir. (…)
         Los recuerdos no tienen cabida en el arte de vivir.  La relación es el arte de vivir.   Si hay recuerdos en la relación, eso no es relación.  La relación es entre seres humanos, no entre sus recuerdos.  Son éstos los que dividen, y así es como hay contienda, oposición entre el tú y el yo.   En consecuencia, el pensamiento –que es recuerdo- no tiene cabida alguna en la relación.  Este es el arte de vivir.  (…)
   El arte de vivir puede nacer solamente cuando el pensamiento no contamina el amor.
  ¿Puede el maestro en las escuelas estar totalmente dedicado a este arte?”
                                Jiddu Krishnamurti, Cartas a las escuelas I, Edit. Kier, Bs.As., 1996.

   Mirar al alumno o a sus padres o a un colega, o a uno mismo, con la mirada llena de pensamientos negativos provenientes de pasadas experiencias, condiciona nuestra actitud hacia el objeto de nuestra observación, de modo que no establecemos relaciones con los otros, pues nuestros recuerdos contaminan nuestra actitud.  Si el “objeto” somos nosotros mismos, tal vez terminemos diciendo: “¡No puedo!  ¡Siempre fui así!”  Si el “objeto” observado es el alumno que arrancó el llanto de una compañera al insultarla, y esas lágrimas, a su vez, nos llenaron de rabia, es probable que lo etiquetemos como “maleducado” o “alumno de mala conducta”.

“Cuando cambias tu manera de mirar las cosas,
 las cosas que miras cambian.”


   Existe una posibilidad de cambio, en un instante: mirar al otro como si fuera la primera vez, o verlo a los ojos como si fuera la persona que más amamos, o pensar que hoy es diferente e imaginarlo feliz.  Lo que estoy diciendo es algo muy serio y profundo: una nueva actitud de nuestra parte hará factible un nuevo abanico de probabilidades.

Extraído del Libro "Pedagogía de la Alegría".

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