17/11/15

Si pides PAZ...


Presta atención a lo que pides…
Si pides paz…
…asegúrate de estar ofreciendo a tu alrededor aquello que quieres para el mundo a nivel global.

Recuerda que esta Tierra es un espacio de co-creación.
Cada uno de nosotros es partícipe de lo que acontece: co-creamos con otros la vida en la Tierra. 

Presta atención a lo que pides…
Si pides paz…
¿Estás dando paz a tu entorno inmediato?

La paz es expansiva.
Si generas paz en tu hogar, en tu trabajo y en los espacios de recreación, esta condición naturalmente se expande como una onda provocada por una piedrecita en un lago tranquilo.

Aquellos que se benefician con la paz que generas a través de un trato amable y una sonrisa se pacifican y llevan esa paz a otros espacios. 
Conformamos una red de paz desde cada ser humano que habita en la tierra.
Somos co-responsables de las experiencias cotidianas de incontables personas.

Presta atención a lo que pides…
Si pides paz…
¿Estás en paz contigo mismo? ¿O creas una debacle en tu interior, acosándote a ti mismo con insultos cuando las cosas no te salen tan bien como quisieras?

Estar en paz con uno mismo es aceptar quién uno es.  Acepto cómo soy, a pesar de todo.  No me refiero a un apático sentir que no puedo hacer nada conmigo mismo, sino una cariñosa y humilde aceptación de quien soy, más allá de cómo quisiera ser.  Pues no podré llegar a ser aquello que quisiera si no piso el primer peldaño de la escalera: “Soy esto.  Me acepto y me quiero así”.

Presta atención a lo que pides…
Si pides paz…
¿Estás en paz con tus familiares, amigos, vecinos y compañeros de trabajo?
A veces, las personas con quien no lo estamos ya ha fallecido.  O tal vez se encuentra muy lejos.  ¿Puedes perdonar al otro?  ¿Puedes perdonarte a ti mismo?

Si examinamos nuestra conciencia, encontraremos que muchas veces nuestra falta de paz interna se debe a viejos rencores o a temores.

Presta atención a lo que pides…
Si pides paz…
¿Eres paz para ti mismo?  Es decir, ¿hay en ti ese espacio de silencio donde puedes acudir cada vez que lo necesitas en busca de tu propia sabiduría interior?

Las tormentas de la vida y los desatinos del mundo son diversas formas de movimiento.  Para equilibrar o contrarrestarlas hacen falta espacios de quietud, silencio y calma en muchos corazones y grupos de personas.

Es el balance del yin y el yang.
A mucho oleaje, mucha calma.
A tanta oscuridad, tanta luz.
A tanta violencia, tanta mansedumbre.

Tal vez te parezca un granito de arena minúsculo y desapercibido.  Sin embargo, las playas están hechas de granitos de arena.
Aporta tu granito a la Balanza universal.

La Paz es un Bien al que aspiramos todos, aunque es un valor arduo de alcanzar.

Presta atención a lo que pides…
Si pides paz…
            Sé tú la Paz que pides…
Entonces, desde esa paz, sabrás cómo ayudar.

Desde el afecto, te saludo en la paz.
Alejandra Lucía Rotf